Test del Jardín©

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Este test permite descubrir nuestro tipo de personalidad por medio de una sencilla historia. Te invitamos a ser parte de este relato, cuyo resultado dependerá de tus elecciones durante el recorrido.


En cierta ocasión Sofía, abuela de grandes y profundos ojos que parecían no tener fondo, se encontraba reunida con un nutrido grupo de niños entre los 5 y los 8 años de edad, todos ellos livianos y frescos; tan distintos y tan similares; de ojos traviesos e inmensa curiosidad que los animaba a crear un círculo alrededor de la abuela de edad incalculable para escuchar historias y cuentos de tiempos remotos y sitios lejanos; de lugares míticos, de sueños y de posibilidades.

Había niños de todos los colores de piel y de los más diversos estratos sociales. Una rica amalgama de pequeñitos seres que interrogaban con sus diminutos y profundos ojos a Sofía en busca de su sabiduría… Ella, pausadamente, comenzó su relato acariciándoles con la mirada:

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Hace mucho tiempo, tanto como podáis imaginároslo, existía un maravilloso espacio colmado de naturaleza, un colosal jardín de belleza inaudita creado no se sabe por quién, ni cuándo y a entera disposición de todo aquel que quisiese vivir en él. Sólo que pocos conocían el lugar donde se asentaba tal jardín y la forma de llegar a él era a través de un largo recorrido y por caminos difíciles de transitar para quien no los hubiese recorrido antes.

En cierta ocasión se formó una comitiva que deseaba conocer el lugar. Nueve tribus decidieron viajar para asentarse en el paradisíaco lugar guiados por un viejo y sabio “conocedor” que sabía perfectamente cómo llegar a este sitio puesto que lo había transitado varias veces con sus propios pies.

Después de un largo camino, fatigados por el extenuante viaje pero muy felices, llegaron a la frescura y belleza del oasis. Al llegar al Jardín, el sabio guía los apoyó en definir las diferentes tareas que cada tribu desarrollaría mientras estuviesen allí. Esto lo hizo con pleno conocimiento de las dotes y virtudes que cada tribu manifestaba.

Así las cosas, a cada tribu les asignó tareas específicas por desarrollar, teniendo presente sus capacidades y talentos naturales.

De la buena ejecución de la labor de cada tribu, dependería la armonía de todo el jardín.

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Ahora, vamos a conocer la labor específica asignada a cada tribu. Busca la tarea con la que te sientas más identificado(a), con la que mejor resuenes o, mejor aun, visualízate en ese jardín y en esa situación y define. ¿Cuál de ellas te gustaría más llevar a cabo? ¿Cuál de ellas te gustaría realizar?

Haz consciencia de que tu tarea hay que desarrollarla con el mayor entusiasmo posible y sentirte apto para realizarla sin que te suponga mucho esfuerzo. Puedes marcar hasta dos tareas, si tienes dificultad para decidirte o consideras que ambas se ajustan bastante a ti. Por favor, lee primero las 9 tareas y al final encuentra aquella en la que te sientas mejor o más capacitado.


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Las 9 tareas

ornamento1A la tribu de los Seleccionadores, se les encomendó podar, desyerbar y separar. A ellos les correspondía asegurarse de eliminar la hierba mala, esa era su labor, por ello se les llama seleccionadores, porque tienen la capacidad de distinguir lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto. De visión clara, de sólidos principios, son capaces de inspirar a los demás y de conducirlos hacia el bien. Hay que saber distinguir lo blanco de lo negro e igual. Los seleccionadores traen también la misión de purificar el agua. La tribu de los seleccionadores viene a >reformar y mejorarlo todo; buscan perfeccionar el jardín y al mismo tiempo perfeccionarse a sí mismos. Y eso es lo que hacen mejor que nadie. Entonces, que lo hagan, que sean los maestros, que reformen el jardín para que luzca más bello y puro, sin las malas hierbas.

ornamento1A la tribu de los Profundos se le encomendó la labor de develar el misterio, de encontrarlo; de rescatar el símbolo y la magia en todas las cosas. De apreciar la belleza de las flores, de los prados, de los frutos. De encontrar los significados más íntimos en cada una de las estaciones, de mirar los amaneceres y atardeceres y descubrir en ellos las claves universales para todos los habitantes de ese paraíso terrenal. Vienen a encontrar la parte sutil en la apariencia, a reconocerla. Vienen a diseñar el jardín. Vienen a hacer del jardín una metáfora de la vida misma. Los profundos vienen a ver la vida como una obra de arte excelsa llena de poesía, música y misterio.

ornamento1A la tribu de los Compartidores se les encomendó la labor de repartir. Están ahí para compartir los frutos del Edén. Vienen a desgajar los frutos y ofrecerlos a los demás. A ofrecernos la sombra de los árboles. Un compartidor distribuye para que a todos toque. Está ahí para ver donde hay mucho y donde hay poco, para compensarlo. Esto se llama servicio. El trabajo de los compartidores será pues el servicio; proporcionar cobijo en la sombra, repartir con inmenso cariño los bienes. El compartidor acarrea y regala los frutos, la sombra, el agua. Esa es la labor que le corresponde.

En esta labor existe mucho contacto con todos los habitantes de las diferentes tribus y hay que tener gran disposición para tratar con la gente e intuir cómo acercarse a los demás. El compartidor es como el tronco de un árbol que lleva los nutrientes de la raíz a las hojas y ramas. La más grande paga que reciben los compartidores, es el agradecimiento de parte de todas las demás tribus por la labor tan bella que desempeñan.

ornamento1A la tribu de los Fuertes se les asignó la tarea de la protección de los más débiles, de la justicia y de hacer que los demás cumplan su responsabilidad. Dentro de sus dotes naturales está la de ser líderes fuertes, poderosos, la de no doblarse con facilidad. Pueden sostener duras disputas y estar constantemente en el campo de batalla. Hacen el trabajo sucio en caso de ser necesario. Vienen a regatear, a otorgar vida y muerte. Controlan quien entra y quien no. Defienden a las demás tribus y se gozan la batalla.

ornamento1A la tribu de los Conocedores o Clasificadores, de los sabios, se les otorgó la función de estudiar y catalogar todo lo que hay en el jardín. Tantos árboles de unos y de otros, como a toda especie presente en el jardín… Mantienen ante todo la actitud científica de entender, de conocer, de observar, de clasificar e interrelacionar.

Comprenden la fotosíntesis y todos los procesos. Bucean en la profundidad de las cosas. Estudian la mecanicidad y funcionalidad de los objetos. Su trabajo es muy solitario, pero prefieren hacerlo de esa forma. Les permite ser observadores imparciales y registrar lo que sucede en el jardín, sin involucrarse con muchas personas.

ornamento1A la tribu de los Divertidos se les asignó la labor de mantener muy positivo y optimista el entorno, la de organizar la diversión, el placer y encargarse del aspecto lúdico de la comunidad. En toda comunidad siempre es necesario el disfrute y la alegría. La tribu de los divertidos posee talento nato para gozarse y hacer gozar a otros la experiencia. Con ellos se aprende a degustar los frutos y llenarnos de alegría. Los divertidos nos enseñan a solazarnos con las cosas buenas de la vida. El divertido tiene la función de encontrarle el lado bueno a todas las cosas, de ser muy positivo y de contagiarnos su alegría, su chispa y sus felices ocurrencias. Al divertido le encanta contar anécdotas, cuentos, chistes y no le importa si hay una multitud alrededor de él entusiasmada con sus historias, en últimas, es parte de su trabajo contar historias.

ornamento1A la tribu de los Eficientes les corresponde el éxito del jardín. Están ahí para lograr que todo luzca de la mejor manera posible, que todo sea excelente y la apariencia sea impecable. Los eficientes vienen precisamente a promover todo el Jardín. A hacer que las manzanas crezcan más grandes, que las hojas sean más verdes, que no exista otro jardín que se le parezca, pues allí florecen preciosas flores y se dan los mejores frutos de la región; les interesa que sea conocido en todos los lugares, cercanos y lejanos, como el mejor jardín. No sólo es importante trabajar, sino que realmente el trabajo produzca frutos y que estos puedan demostrarse claramente con controles de rendimiento.

ornamento1A la tribu de los Armónicos se les dio la tarea de la conciliación, de llevar la paz y la calma a los demás. Vienen a armonizar, a conciliar, a fomentar la convivencia de las tribus. Vienen a disfrutar, a poner una hamaca entre dos palmeras y a admirarse. A enseñar el reposo y la tranquilidad a los demás. A mostrarnos cómo los problemas pueden llegar a solucionarse con un cierto intervalo de tiempo de por medio. Vienen a amar la naturaleza y a ver las distintas posturas y divergencias entre las varias tribus, como una oportunidad de enriquecimiento. A los armónicos les corresponde ver las diferentes caras de un problema y ver cómo todo está relacionado con todo y, finalmente, todo siempre tiene una solución para las partes en conflicto.

ornamento1A la tribu de los Responsables se le encomendó una tarea muy importante y que no puede delegarse en cualquiera que no sepa cumplir sus compromisos cabalmente: la tarea de la la unificación y la previsión. Son como la argamasa que mantiene todos los ladrillos unidos. Proporcionan el sentido de grupo al jardín y fomentan el apoyo y la protección entre todos. Vienen a respetar y a vigilar que se respeten las leyes y normas que se han dictaminado para el bienestar del jardín. Ellos trabajan bajo la guía del sabio y viejo maestro quien los apoyará para lograr que el jardín sea una comunidad, un grupo armónico con sus propias reglas y tradiciones. Un espacio de convivencia y compromiso, una gran familia.

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Segunda parte: El Río