Eneatipo 9

Personas que suelen ser muy receptivas y adaptables a su ambiente. Pueden ser flexibles, emocionalmente equilibrados, estables, realistas y confiados; o tercos, obcecados, robóticos  y pasivo agresivos.

pasivo agresivo

A diferencia de los Ochos que expresan directamente su ira, los Nueves encierran y taponan su enojo por debajo. Su estrategia defensiva central es auto-borrarse, mezclarse con y adecuarse al ambiente. Esta táctica requiere que los Nueves supriman sus bordes ásperos y encubran cualquier parte de ellos que pudiera parecer desagradable. La mayoría de los Nueves resienten las consecuencias de esta estrategia: la gente los pasa por alto pero igualmente manifiestan su ira de forma indirecta.

Dado que la mayoría de los Nueves han adquirido la coloración de su ambiente, hay una variedad confusa de personas con este estilo. Pueden desempeñar una amplia gama de ocupaciones y exteriormente parecer muy diferentes uno de otro. Sin embargo, lo que comparten en el fondo es una distinta tendencia a aletargarse de sus necesidades internas. Cuando alguien está intentando identificar a un Nueve, lo que necesita buscar es la ausencia de algo en lugar de una calidad clara y definida que manifieste la persona.

Los Nueves a veces han sido descritos como las personas ordinarias del Eneagrama. En su estado más sano poseen una modestia personal profunda y una simplicidad elegante de pensamiento. Los Nueves sanos son uniformemente templados, estables, modestos, no-enjuiciadores y cómodos y agusto con quiénes son. A menudo tienen un punto de vista alegre como los Siete, pero viven en el presente y no el futuro.

Eneatipo 9

«Hakuna Matata» «Vive y sé feliz»

Muchos Nueves tienen una energía tranquila y enfocada que dirigen para producir cualquier cosa que sea importante para ellos. Este poder usualmente se encuentra arraigado en el amor independientemente de que piensen o no en él. La mayoría de las personas sanas con este estilo desean libremente servir a otros y administrar su mundo de modo que beneficie a aquéllos de quienes se preocupan.

Los Nueves son diplomáticos y mediadores naturales y pueden ser muy experimentados en la resolución de conflictos. Dado que buscan la paz, la unión y la armonía, generalmente les resulta sencillo encontrar puntos de acuerdo entre las partes en conflicto. De allí que un Nueve podría negociar pacientemente una empresa que se va construyendo en pequeños pasos positivos. Los Nueves sanos son suavemente dinámicos, cubiertos con un sentido altamente integrado del sí mismo y de la misión implícita. La mayoría suelen ser flexibles y capaces de reformular entorpecidas y arduas verdades en caminos útiles que de alguna manera no generen nuevas defensivas.

Cuando no están tan bien, los Nueves convierten la modestia en auto-ocultación. Comienzan a unirse ciegamente con los deseos de otros y desempeñar los papeles que su ambiente requiere. En el proceso, borran sus propias necesidades, prioridades y ambiciones, ocultando sus opiniones y preferencias para mantener una aparente paz. La mayoría de los Nueves se ausenta de su propia vida, sin embargo, mientras más pasivos se vuelven más desenfocados y ambivalentes.

Lo que viene, se irá. Lo que se encuentra, se perderá otra vez. Pero lo que tú eres está más allá del ir y el venir. Y más allá de la descripción. Eso eres tú.

(Rumi)

Los Nueves menos sanos tienden a ver todos los lados de una situación e identificarse igualmente con cada perspectiva externa. Se enfocan en los detalles absurdos o inaplicables y pierden el panorama más amplio o, a menudo se olvidan del propósito original de una tarea. Pueden ser externamente responsables pero con un bajo rendimiento, complicando obsesivamente tareas sencillas a la vez que reducen al mínimo las consecuencias de no conseguir que se hagan las cosas más importantes. El entrar en círculos los releva de la necesidad de tomar decisiones y elecciones personales, tomar la responsabilidad por tener un “yo” que piensan podría llegar a ser rechazado por otros.

Los Nueves tienen a menudo problemas para decir públicamente “no“, pero de todas formas lo expresarán, normalmente a través de la obstinación silenciosa y la agresión pasiva. Los Nueves normalmente culpan a otros, ya sea explícita o indirectamente, de la vida que sienten que no pueden realmente tener. Ahí, en el fondo, se encuentra la ira, un nihilismo comprimido en la mayoría de los Nueves enfermos. Han perdido el interés en su vida y no ven razón alguna para despertarse a sí mismos para jugar aquello que están convencidos es un juego vacío e infructuoso.

Resistencia pasiva

Es su estado más deteriorado, los Nueves puede hundirse en un depresivo auto-abandono y un tipo de olvido perezoso que es una imitación de la muerte. Pueden ser apáticos, limitados por el habito, callosos o entumecidos. Podrían hablar continuamente sobre lo que saben que deben hacer pero después nunca incomodarse para hacerlo. Podrían intentar evitar el conflicto pero accidentalmente provocarlo por estallidos de áspera disociación. Podrían ser desordenados, caóticos o entorpecidos y ofrecer retorcidas y malformadas razones para su irresponsabilidad.

Los Nueves en muy mal estado puede hacer un gran daño a los demás a través del abandono, de la ruptura de compromisos y la conducta pasivo-agresiva a la vez que creen obstinadamente que sus acciones no tienen ninguna consecuencia. Distintas clases de adicciones pueden ser también problemas en esta etapa.

procastinación

Centro: Instintivo
Estrategia: Esforzarse por sentirse tranquilo
Fijación: Indolencia
Visión de sí mismo: “Yo en paz”
Estructura de temor (lo que evita): Conflicto
Estructura de deseo: Estar en “su propio sitio” y en su propio ritmo
Trampa o justificación: Tranquilidad
Otros descriptores: Inercia psicológica, sobreadaptación, resignación, generosidad, poco interés por sobresalir, propensión a hábitos robóticos, distracción, amistosa sociabilidad.

13 Comentarios

  1. Jorge Mendoza H.

    Te comparto un par de recomendaciones:

    La sabiduría del eneagrama: Autores Russ Hudson, Don Richard Riso
    Conciencia En Accion: Eneagrama, Inteligencia Emocional Y Cambio Autores: Mario Sikora, Robert Tallon
    La Dimensión espiritual del eneagrama: los nueve rostros del alma. Autor Sandra Maitri

    1. Marco

      Creo que sí se puede cambiar parcial o incluso totalmente. Yo y mis 3 hermanos prácticamente éramos personalidad tipo 5 (puedes leer algún resumen para saber de qué se trata) hasta la edad de 25 años mientras no nos despegábamos totalmente del núcleo familiar de origen. A partir de entonces y conforme cada uno fue viviendo su vida en medio de diferentes personas, lugares, ambientes y necesidades (y a través de varios años) mi personalidad pasó de ser 5 a ser tipo 6, la de otro de mis hermanos se empezó a tornar en tipo 1, los otros dos no tuvieron mucha variante, y aunque puedo estar equivocado, en carne propia he comprobado que sí es posible, saludos.

  2. Sandra Quiroz Villagra

    Este es mi tipo, me siento completamente identificada, algunas cosas, siento que las he superado, por ejemplo aprender a decir NO. Otras aún no, y me confunde y no sé cómo salir, por ejemplo de la pereza, o de reconocer mis deseos, no anularme. Gracias Jorge por tu dedicación. Saludos.

  3. Muy bien, creo que en un comienzo fui un 4 pero ahora descubro que soy mas 9. Salo de adicción hace 20 años y trabajo en eso ahora. Soy consejero en adicciones y trabajo e comunidad terapéutica creo que todos estos años me llevo correrme a 9.

    1. gra

      Correrme al nueve?? Tengo entendido que no es posible tal cosa. Me gustaria que alguien con mas conocimiento que yo comente al respecto, pero hasta donde entiendo tenemos el mismo eneatipo desde y para siempre.

  4. INE

    En mi opinión, no lo es. Tengo un caso muuuy cercano, en que ella es SIETE, y él es NUEVE. A ella se le ocurren las ideas, y él la sigue, obedece, no discute, se completan. Él es alguien que necesita que lo muevan, y ella se mueve todo el tiempo, yendo de un entretenimiento a otro, de una idea a otra . . .

  5. INE

    Me acaba de “caer una ficha” con respecto al NUEVE, y a este caso en particular, que cito más arriba.
    Este 9 tan obediente y que parece ser que le mueven los hilos, en realidad es el que tiene “la sartén por el mango”; quien parece ser el último orejón del tarro, es finalmente, quien tiene el poder en su casa.
    Por qué ?
    No tiene que pedir nada, pues tiene una poderosa red de apoyo, por lo tanto, solo tiene que insinuar que le falta algo y lo tendrá; por tanto, trabaja en lo que le gusta y está mucho en la casa, que es lo que más le place; ha hecho viajes exóticos solo, etc; lleva la familia que construyó -con la ayuda de su clan, obvio- a su clan; esposa, hijas, todo lo comparte con su clan familiar … O sea que, esa persona que parece que va por la vida respirando lento, en realidad, termina teniendo el poder.

    Así que … NADA ES COMO PARECE !!! cada tipo de personalidad tiene lo que muestra, y lo que está en la sombra.

    😀 !!!

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