¿Qué es el Eneagrama?

Es un modelo de 9 Tipos de Personalidad, que aporta una riqueza incomparable para la comprensión de nuestro estilo dominante y el impacto que éste tiene en la manera como nos comunicamos y relacionamos con los demás.
Eneagrama
El Eneagrama es como un mapa satelital que orienta nuestro recorrido suministrando una guía para el descubrimiento y aceptación de nuestras mayores limitaciones (entre ellas nuestro piloto automático) y, por si fuera poco, nos ayuda...
Tríadas
En la organización del Eneagrama se conforman Tres Tríadas o grupos de tres eneatipos. Cada tríada comparte hábitos emocionales y puntos de vista generales. Esta primera agrupación de tipos se fundamenta en los tres componentes...
Eneatipos
Si bien cada uno de nosotros podemos considerarnos como un cóctel eneagramático o amalgama en el cual poseemos rasgos de todo el espectro del Eneagrama, también es cierto que en cada uno de nosotros hay...

¿Para qué sirve el Eneagrama? ¿En qué ámbitos?

Es como el limón. Sirve para infinidad de cosas.

Concretando podemos decir que, como los mapas, sirve para llegar a algún sitio. Primero reconociendo en qué punto del recorrido nos encontramos y, posteriormente, aprovechando de mejor forma el viaje.

El Eneagrama de la Personalidad se utiliza mucho en los ámbitos del desarrollo personal o profesional tales como la Psicoterapia, el Coaching y el Desarrollo organizacional. ¿Por qué? Porque es un excelente mapa que, con un buen entendimiento, permite aprovechar de mejor forma los talentos que nos son más afines y trabajar sobre aquellos aspectos que más nos cuestan. Puede generar un ambiente más propicio para la comunicación y por ende potenciar los grupos de trabajo al reconocer los distintos estilos de liderazgo involucrados en cada equipo.

También el Eneagrama puede ser utilizado como método de desarrollo personal, retando la forma habitual que tenemos de comportarnos y señalando como buscamos obtener resultados distintos aplicando las mismas estrategias. A veces cambiamos el nombre del personaje, pero el libreto sigue siendo el mismo.

No hay un día de tu vida en que no hayas impactado de alguna forma a la gente de tu alrededor. Lo que tú hagas, hace toda la diferencia, por lo que tienes que decidir, que clase de diferencia quieres hacer.

-Jane Goodall

La Pereza (eneatipo 9)

El recuerdo dominante de una persona que se enfrenta a un Perezoso, es el de tener que recurrir a todas sus reservas de energía para hacerlos vencer una especie de inercia, de resistencia pasiva inconsciente, aunque siempre dentro de un clima de afabilidad, concordia y buenas intenciones

La Lujuria (eneatipo 8)

El exceso del Lujurioso es esencialmente un exceso de intensidad existencial, una huida del aburrimiento, de las medias tintas, de la “griseidad” y, sobre todo, de la ternura y del amor, que es lo que más necesita, pero lo que, al mismo tiempo, más vulnerable le hace.

La Gula (eneatipo 7)

El Siete envuelve a los demás con sus palabras y fantasea siempre un futuro mejor para huir de su angustia, del aburrimiento y del compromiso con cualquier cosa que considere monótona, limitadora y vulgar, es decir, casi todo lo que suponga esfuerzo constante, disciplina y limitación de opciones.

El Miedo (eneatipo 6)

Las personas caracterizadas por el miedo como pasión dominante tienen en común la desconfianza en sí mismas, que les lleva a la duda metódica y a la desconfianza del mundo y de la vida en general.

La Avaricia (eneatipo 5)

El avaro anhela acumular conocimientos, claves para comprender la existencia, sistemas para entender mentalmente el funcionamiento del mundo y del universo y, de alguna manera, controlarlo protegiéndose así de sus muchos imprevistos.

La Envidia (eneatipo 4)

De pequeños nos enseñaron que la envidia era “la tristeza del bien ajeno”. Cuando recitábamos las virtudes correspondientes, cantábamos a coro: “contra la envidia, caridad”. El mensaje era claro: había que alegrarse del bien ajeno, aunque uno careciera de él y lo desease con toda el alma.

La vanidad (eneatipo 3)

La más sutil de las vanidades es conseguir que ésta no se vea. Llamar la atención sin que se note demasiado. El velo más común es una apariencia de naturalidad, optimismo y eficacia: como el camaleón, las personas pertenecientes a este rasgo pueden adaptarse a cualquier entorno y triunfar en él.